Porque así será el destino:
Estar preso en la amargura.
Encarcelarse en el deseo infinito de ser más allá de sí mismo.
Y acordarse de recuerdos inexistentes.
Acostarse junto a la miserable idea de ser más uno en la misma ciudad deshabitada.
Tener miedo a la vida.
Nacer inmensamente del propio deseo de perdón,
porque así se pierde el miedo a la nostalgia.
Llorar, enterrar, fingir sufrimiento, perder la luz invisible.
Pues ya no hay una búsqueda, sino la de sí mismo.
Porque ya no hay una pérdida, sino la de su propia sombra.
Y mirar al cielo buscando un temido descanso.
Sintiendo el peso del aire en los ojos, en las manos...
verse imposibilitado de hacer algo más que temer a la propia vida.
Porque así será el destino.
pd: foto cortesía Marko (aunque no lo sepa)
2 comentarios:
....
Nada que decir
.... onda como sin palabras...soy la amiga mas chocha y orgullosa de tu talento y del valor que tienes para mostrarlo. Creo que debe ser dificil decidir exponerse, en el fondo es eso, o algo asi...
Muy lindo
La música aporta que uno casi se transporte a otro lugar...
Una muy buena combinacion
Besos Yolo...
TE quiero
Gracias por compartir tus escritos....felicitaciones.
Saludos,
María José
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