martes, 24 de enero de 2012
Saudade
Tengo esos recuerdos de infancia de lugares, personas, ciudades que siempre parecen ser más grandes y mejores de lo que en realidad son. A muchos nos ha pasado que al volver a la casa en que pasamos muchos años de nuestra niñez, en el recuerdo era más grande, con rincones más interesantes, más intrigante y más cálida de lo que ameritaba al verla nuevamente con ojos de adulto. Desde lo profundo surge entonces la inquietud de descubrir si existe alguna falla – y si existiera – ésta ocurre en el proceso de codificación del recuerdo o en la pérdida de la magia de la infancia cuando crecemos. Y lo que más me preocupa es que ese proceso se replica a todas las esferas de nuestras vidas… aquella persona que conocemos, la que pareciera ser muy interesante, intrigante, cálida, inmensamente atractiva… luego pierde el encanto, deteriorándose toda imagen que habíamos construido. Aquella película que nos merecía mucho cariño, ya no significa lo mismo… y así en adelante. ¡Que saudades de aquellos recuerdos!
¿Volveremos alguna vez a sentir lo mismo?
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